Artistas y expertos protestan por la canción “Perra”, pero advierten de los peligros de la censura

Por Redacción Directo Bogotá // Periodismo cultural

El controversial tema de J Balvin, acusado de denigrar a la mujer, llega con una tutela al Consejo de Estado. Analizamos, junto a algunos expertos interesados en el tema, por qué tienen éxito las canciones machistas y vulgares.

Ilustración por María Lucía Martínez

La nueva y polémica canción de J Balvin, “Perra”, ha abierto un debate en el mundo de la música y la cultura por haber traspasado los límites con su trato muy denigrante hacia la mujer. Es por eso que el Consejo de Estado admitió una tutela presentada por Leonardo Santo Petro Llorente, en su nombre y de las comunidades negras y afrodescendientes, por el contenido de la canción y su video. El recurso fue interpuesto también en la Presidencia de la República, la Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer, el Ministerio de Cultura y la Comisión Legal para la Protección de los Derechos de las Comunidades Negras o Poblaciones Afrocolombianas del Congreso de la República.

Artistas, gestores culturales y expertos analizan esta problemática a partir de la siguiente pregunta: “¿Por qué cree que tienen éxito las letras machistas, denigrantes y sexistas del reguetón?”. Este es un resumen de sus respuestas:

“La música sexista, machista y denigrante tiene éxito porque es un reflejo de la sociedad en la que vivimos”: Petrit Baquero, historiador y músico.

Cultura y arte para combatir los abusos contra las mujeres

“Las letras del reguetón, en su mayoría machistas, vienen de una visión patriarcal que refleja cómo la sociedad se relaciona con las mujeres, y esto puede propiciar en muchos casos la violencia física”: Juan Pablo Caicedo, artista plástico.

“La música urbana es una exaltación de la sexualidad y el placer”: Pekato, artista de música urbana.

“La humanidad ha evolucionado. Por eso “Perra” es una anomalía; es una canción que presenta a la mujer cosificada, como un animal, en una posición de sumisión”: Marco Antonio Chávez Aguayo, doctor en Gestión de la Cultura e investigador en temas referentes a la significación social y revolución del reguetón

“La música cada vez es más basura”: Christian Meyer, DJ de la discoteca Rocket Bar, de Bogotá.


Juan Pablo Caicedo, artista plástico y gestor de proyectos y educación del Museo de Arte Moderno de Bogotá (MAMBO), en entrevista con Katrina Melguiovski Arango

“El reguetón tiene éxito porque apela a unas pulsiones primarias humanas relacionadas con la sexualidad y el cuerpo. Su beat universal lo convierte en un género que cualquiera puede bailar. Además, se ha desarrollado como una herramienta de socialización y encuentro en tiempos en donde la virtualización se ha vuelto muy latente [sic]. Sus letras, en su mayoría machistas, vienen de una visión patriarcal que refleja cómo la sociedad se relaciona con las mujeres, y esto puede propiciar en muchos casos la violencia física. Por lo tanto, considero necesaria su regulación”.

Juan Lozano (El Homie), cantautor de música urbana, en entrevista con Juliana Galvis

“Creo que, en general, el reguetón ha tenido una evolución muy fuerte en cuanto a contenido lírico. Poco a poco las letras se han diversificado, y no todas tienen un contenido explícito de misoginia, sexismo o vulgaridad. Sin embargo, en cuanto a las canciones que tienen parte de este contenido, creo que tienen impacto y éxito de consumo debido a que la cultura y estilo de vida nuestros, respecto a años previos, han cambiado.

Hoy en día la mayoría de consumidores de música no busca una letra profunda en una canción, sino un sonido que le genere una sensación de felicidad momentánea de manera simple.Y para eso el reguetón es ideal por varios factores: tiene unos sonidos muy frescos hechos por los mejores productores del mundo; tiene el factor bailable, y esa parte urbana que identifica a la mayoría de las masas que viven su infancia y contacto musical en las calles, en bares o hasta en viajes”.

Este fue el video que generó la polémica. Pocas horas después de ser estrenado, fue eliminado de las cuentas oficiales de J Balvin:

¿Deberían las emisoras de radio y plataformas musicales tener una política que regule los temas denigrantes contra la mujer?

“De hecho existe y, en mayor o menor medida, varios medios de difusión controlan lo que dan a sus consumidores. Se ve en las censuras que algunas emisoras hacen de partes muy explícitas y se ve en la TV; en plataformas como Spotify y Deezer, los artistas nos vemos obligados a subir dos versiones de una misma canción si esta tiene contenido explícito. La figura de regular el contenido está, y me parece sano que haya espacios donde es muy presente y otros no tan presente [sic], ya que así cada consumidor y persona logra tener un espacio tranquilo donde se siente cómodo con lo que consume a nivel auditivo”.

Petrit Baquero, historiador y músico, en entrevista con Juliana Blanco

“La música sexista, machista y denigrante tiene éxito porque es un reflejo de la sociedad en la que vivimos. Estamos inmersos en un contexto machista, en cuya estructura patriarcal las mujeres son un objeto y su manera de desarrollarse en el mundo, en muchos casos, depende simplemente de lo que el hombre decida. Estas connotaciones machistas y denigrantes hacen parte de muchos géneros, como la salsa, el vallenato, la ranchera e incluso el merengue. De manera que no es una situación que involucre únicamente al reguetón.

Con una política de regulación lo que se está planteando es una censura que, a su vez, es altamente peligrosa. Quienes se escandalizan hoy con el reguetón son los mismos que antes se alarmaron con el rock and roll, con la música de origen afro, el jazz y el tango, que después se volvieron “respetables” y masivos. No sería de extrañar que dentro de 30 o 40 años los que ahora son “rebeldes” reguetoneros estén diciendo: “No, es que el reguetón sí era buena música, y la música de ahora de los jóvenes es una cosa terrible y denigrante”. Hay que tener cuidado con eso.

Más allá de regular las canciones, las emisoras deberían promover otros géneros musicales y ampliar su oferta para dar a conocer nuevos géneros y artistas”.

Luis José Martinez (Pekato), cantante de música urbana, en entrevista con Carolina Otero

“Para mí la música urbana es una exaltación de la sexualidad y el placer. Las personas se escandalizan por oír hablar de sexo, algo que debería ser muy común. Todas las personas practican y viven su sexualidad: ¿por qué querer tapar eso? El amor y la sexualidad se deberían poder disfrutar y vivir plenamente, sin ninguna clase de señalamiento. Eso es lo que la música urbana quiere expresar a través de sus letras”.

Esta fue la reacción de Alba Mery Balvin, la mamá del cantante paisa luego de ver el video de la canción «Perra»:

¿Deberían las emisoras de radio y plataformas musicales tener una política que regule los temas denigrantes contra la mujer?

“Ni la radio, ni la televisión, ni ningún medio debería censurar nuestras letras. Eso hace parte de nuestra libertad y merece ser respetada. Para mí, el amor y la sexualidad son un arte que también debe ser plasmado a través de letras; debemos plasmar su realidad en las canciones”.

Christian Meyer, DJ de la discoteca Rocket Bar (Bogotá), en entrevista con Julián Castellanos

“Actualmente, la música cada vez es más basura. Sale música nueva cada ocho días, y no logro entender por qué mientras más vulgar sea la letra, más se pegan las canciones. Lo más triste es que, en las discotecas, las que más cantan esas canciones a “grito herido” son las mujeres. […] En las redes sociales también. Creo que las emisoras deberían regular esto. Pero si a muchas mujeres (no digo que a todas) no les importa la letra, ¿entonces por qué a una emisora o a un artista le va a importar? Se debe empezar por ahí: concientizar a las personas del contenido tan basura que genera la música actual, y ahí sí creo que se pueden controlar las plataformas digitales, emisoras y hasta la misma rumba. Deberían regular esto desde la producción de la canción de los artistas hasta el consumidor final”.

Marco Antonio Chávez Aguayo, doctor en Gestión de la Cultura e investigador en temas referentes a la significación social y revolución del reguetón (Sistema de Universidad Virtual de la Universidad de Guadalajara), en entrevista con Alejandra Juliao

“Al analizar el discurso que expresan las letras del reguetón, he podido documentar que hay una evolución respecto a las letras machistas de los años 90. En ese entonces, la sociedad era más tolerante con ese tipo de discursos. La humanidad ha evolucionado, sobre todo a partir de movimientos como el feminista, que dan visibilidad a las mujeres y los problemas que enfrentan. Y eso ha permeado también en el reguetón. Por eso “Perra” es una anomalía, una canción que presenta a la mujer cosificada, como un animal, en una posición de sumisión. Como se pudo evidenciar con las reacciones, estas canciones ya no son exitosas; no destacan por lo bueno, sino por el disgusto y la molestia que causan. Sin embargo, los artistas se pueden equivocar, porque el arte es humano”.

¿Qué grado de responsabilidad tenemos los consumidores?

“En esta época, el consumidor de arte y de cultura, a través de la tecnología y las aplicaciones de streaming, tiene una herramienta para elegir entre varias opciones. Si varía su consumo, los artistas están en problemas. Ahora el consumidor puede elegir y, por lo mismo, tiene la responsabilidad de manifestar lo malo de canciones como “Perra” o de cambiarse a otro artista”.

Henry Segundo Pava, director de la Orquesta Makore, en entrevista con Elena Ángel

“Hay un sector grande de la humanidad que está interesado en la lumpenización de la música que tiene que ver con la tendencia a denigrar a la mujer. Eso tiene que ver con la psicología de masas, desde la época nazi, para que los seres humanos seamos borregos dóciles y fácilmente influenciables; para así poder ser dominados.

Lo popular no necesariamente es bueno, y lo promueven los grandes poderes. Por eso no promueven el arte, la música y las letras, sino lo banal e intrascendente, y escogen a la mujer para hacer de ella un ser humano sin valor. Promovueven en ella el machismo y el sexo, y no lo pensante y evolutivo”.

María Victoria Riaño, empresaria, conferencista y escritora colombiana, en entrevista con Manuela Alzate Riaño

“Somos muchas las mujeres que trabajamos en el país por el crecimiento y empoderamiento de las niñas y mujeres. En lo personal, considero que J Balvin desconoce lo que es la violencia contra la mujer y lo que afectan al empoderamiento de la mujer letras tan denigrantes como las de él. Como madre, empresaria y hoy en día defensora de los derechos de la mujer y las niñas, considero que se le fueron las luces: su mensaje es misógino y racista y no aporta nada a la construcción de un país más justo, como ese por el que muchas trabajamos todos los días”.

Alvinsch; el youtuber anti-reguetón

DIRECTOBOGOTA.COM

Es un proyecto de la Facultad de Comunicación y Lenguaje de la Pontificia Universidad Javeriana, dedicado al periodismo digital, la producción audiovisual y las narrativas interactivas y transmedia