“Hay belleza en nuestra cultura, hay belleza en nuestro país”: Adassa

Por Mariana Alejandra García Morantes // Noticia

La cantante colombo-estadounidense habló con Directo Bogotá sobre su vida, sus próximos proyectos y su participación en la nueva película Encanto, la sexagésima producción de Walt Disney Pictures, basada en la cutura colombiana.

La compositora prestó su voz a Dolores Madrigal en Encanto, la nueva película de Disney. Imagen: Gabriel Candiani

De padres colombianos y criada en la isla de Santa Cruz, en las Islas Vírgenes estadounidenses, la cantautora y actriz de doblaje Adassa Candiani regresa al ojo público tras su participación en la nueva película animada de Disney Encanto, estrenada el pasado miércoles en todas las salas del país. Como miembro principal del reparto —es la voz de Dolores Madrigal—, Adassa confiesa sobre su personaje: “Yo me identifico con ella porque a veces me siento un poco invisible”, y agrega que la belleza de la película radica en que “así uno piense que no tiene un lugar en el mundo, todos tenemos valor; todos somos importantes y cada uno de nosotros tiene una historia que contar”.

De cantar en pequeñas iglesias, la actriz pasó a presentarse en Madison Square Garden y cumplir su sueño de cuando era pequeña: trabajar con el poderosísimo estudio. Con ellos se adentra hoy en el mundo de la animación. Esta cantante afrolatina cuenta con tres álbumes de estudio: Kamasutra, Adassa y On the Floor. Además, ha colaborado con artistas mundialmente reconocidos, como Pitbull, Flo Rida, Snoop Dogg, Daddy Yankee, Ciara, Missy Elliott y Luis Fonsi. Conocida también como La Princesa del Reggaetón, Candiani se destaca por sus canciones de reggaetón, dance, r&b y pop, y con su carisma ha iluminado escenarios alrededor del globo.

Estadounidense de nacimiento, pero colombiana de sangre y corazón, Adassa actualmente vive en Nashville, (Tenessee) junto a su familia. Desde allí habló con Directo Bogotá.

Directo Bogotá [DB]: ¿Quién es Adassa en la cotidianidad?

Adassa Candiani [A. C.]: Soy cantante, escritora y compositora. He hecho mucha música dentro del campo latino, como el reggaetón. He hecho cosas con Luis Fonsi y Pitbull, pero en la cotidianidad soy madre. Ahora tengo siete hijos y estoy felizmente casada. ¡Ya casi 25 años con mi esposo!

DB: Usted nació en los Estados Unidos, pero sus padres son colombianos. ¿Cómo ha sido su relación a distancia con Colombia?

A. C.: Soy de padres 100 % colombianos, y cuando era chiquita ellos siempre nos llevaban en los veranos a visitar Colombia; eso siempre se queda en el corazón. También vivimos un tiempo con mi mamá en Venezuela y en Colombia, así que yo tengo muchos recuerdos bonitos, y tengo el corazón en los dos lugares. Es lo que me encantó de esta película en la que estoy participando, porque Lin-Manuel Miranda logró destacar lo tradicional colombiano que también puede resonar en todo el mundo.

DB: Usted nació en Miami, pero tiempo después vivió en Santa Cruz. ¿Cómo fue su infancia creciendo allí?

A. C.: Mis papás fueron doctores naturistas por mucho tiempo, así que nos mudábamos mucho. En Santa Cruz, yo crecí y pasé de ser niña a teenager. Allí escuchaba música de Puerto Rico, como el reggaetón o la salsa, pero también llegaba la música de Jamaica. Crecí con todos los ritmos en las islas donde vivía; iba a la playa y por la mañana me montaba con el cabello mojado al bus para ir a la escuela.

DB: Mencionó que tiene siete hijos. ¿Cómo les ha inculcado esas costumbres colombianas? çA. C.: Ellos hasta hacen la comida aquí en la casa [risas]. Y, claro, el respeto: mi mamá me lo enseñó desde muy chica y se los he inculcado mis hijos. Y en esta película lo que más me encantó fue poder compartirla [sic] con ellos de una manera más profunda y reconocer lo que llevamos en la sangre.

En el momento de la audición, ya después de que había tenido mi oportunidad, el director de casting me preguntó si tenía un niño para la película, y yo le dije “Sí, yo tengo siete”. De repente, una de mis hijas hizo el casting y tuvo su momento en el estudio con los directores. Yo de chica, queriendo ser cantante, nunca tuve las agallas de esta niña: ella estaba feliz haciendo chistes [risas].

DB: ¿Alguna vez se sintió discriminada por ser latina?

A. C.: En el mundo del reggaetón, ser mujer es bastante difícil, y eso que ha habido algunas campeonas, como lo es Ivy Queen. Fue difícil porque ser mujer bilingüe, y en ese tiempo ser colombiana y hacer reggaetón, era como: “¿Qué rayos estás haciendo?”. Ahora hay muchas artistas que han hecho una cosa impresionante con el reggaetón y dentro de la música urbana siendo colombianas. Pero cuando yo empecé, siendo morena, además de afrolatina, fue un poco más difícil.

No obstante, tuve la dicha de ser reclutada por Universal Latino, cuyo vicepresidente era Walter Kolm, que ahora representa a Maluma y es tremendo hombre. Tengo que dar gracias que, aunque sí hubo muchos impedimentos, tuve gente que se tomó ese chance en mí [sic] y en mi talento.

DB: A propósito de su carrera musical, ¿cómo surgió lo de La Princesa del Reggaetón?

A. C.: Me dieron este apodo cuando empezamos a hacer giras en Japón, porque ya existían la diva y la caballota (Ivy Queen), que siempre será la reina para mí. Entonces, me nombraron La Princesa del Reggaetón, y así se quedó.

DB: ¿Cuáles eran sus sueños de pequeña?

A. C.: Yo siempre supe que quería hacer música, y cuando era chica mi sueño era hacer algo con Disney. No era ni siquiera para ser la gran artista o para que firmaran conmigo. No, mis sueños no llegaban tan alto. Yo quería ser la de las paletas o la que le decía a la gente dónde está el baño [risas]. Ese era mi sueño más grande. Lo tenía guardado, y cuando me llamaron de Disney a preguntarme si quería ser parte de este proyecto, obviamente acepté. Esto fue de la nada: salió esta oportunidad, y de verdad que fue un milagro y devolvió a la vida ese sueño.

DB: El personaje de Dolores está basado en ese integrante de muchas familias que siempre tiene las primicias de todo. ¿Considera tener algo en común con ella?

A. C.: Hay muchísimo en común, porque ella sabe mucho y lo escucha todo. Ella puede oír hasta un susurro a gran distancia, así que conoce los secretos más jugosos de todos. Pero no es metida, sino que, cuando le preguntan, responde muy francamente y a veces se pasa. Yo me identifico con ella porque a veces me siento un poco invisible en la industria musical. Sé que aún tengo mi lugar en la industria, pero a veces me gustaría que me llamaran más seguido.

Creo que algunas veces, aun dentro de nuestras propias familias, nos podemos preguntar: «¿Y yo qué hago aquí? ¿Qué aporto a mi familia? ¡Me siento afuera!». Y eso es lo bonito de la película: Mirabel sabe que algo está pasando con la magia de su hogar y ella es la única que decide salvarla. La belleza de esta película se encuentra en que así uno piense que no tiene un lugar en la familia o no tiene importancia, todos tenemos valor; todos somos importantes y cada uno de nosotros tiene una historia que contar.

DB: ¿Cree que de darle voz a este personaje ha avivado esa sangre colombiana que lleva?

A. C.: Sí, muchísimo. Especialmente porque han traído a la luz la afrocolombianidad. Yo me identifico bastante con eso, pues he sentido que a veces no hay suficiente representación, y ahora Manuel Miranda ha abierto la puerta para decir que hay lugar para todos, todos los latinos, todos nosotros. No solamente nos tenemos que quedar en las cocinas, o en la parte de atrás del baile, donde uno queda bonito, sino que uno puede ser el principal.

Y esto no es solamente para mí, sino para todas esas personas que han sentido que no tienen un lugar en la industria, sean cantantes o artistas. Eres parte de una gran familia, y en el mundo del entretenimiento hay un lugar para ti. No te des por vencido: sigue trabajando, porque ha llegado el momento para todos nosotros de brillar.

DB: ¿Cree que esta película de alguna manera reivindica la buena imagen de Colombia en el mundo?

A. C.: Yo creo que muestra otro lado de Colombia, como la flora, la fauna, la belleza, las casas, la comida y la hermandad. Esto ayuda a dejar de lado esa fijación por lo negativo. Yo creo que ya faltaba apreciar el lugar de donde somos los colombianos, y, aun así, hace falta en países como México, Puerto Rico, República Dominicana. Esos lugares van más allá de la mala fama que tienen en el mundo. Esta película está dejando ver que somos bonitos. Hay belleza en nuestra cultura, hay belleza en nuestro país. No es solamente lo negativo.

DB: De vuelta al tema musical: usted ha trabajado con artistas como Enrique Iglesias, Luis Fonsi, Pitbull y Snoop Dogg. ¿Cómo fue su experiencia con ellos?

A. C.: Cuando trabajé con Enrique Iglesias, me di cuenta de que es una persona súper querendona, siempre está haciendo chistes. Con Luis Fonsi sientes como si fuera tu hermano. No tuve la oportunidad de estar físicamente con Snoop Dogg, pero es una persona increíble. Y con Pitbull… [risas]. En el primer video que yo grabé para Universal, que se llamaba «Kamasutra», él trajo a su niñita, y yo la tenía al lado mío mirándome y como preguntándose: “¿Qué le estás haciendo a mi papi?” [risas]. He tenido experiencias muy bonitas. Estuve de gira con Nina Sky, quienes son de verdad mis hermanas. Son ese tipo de relaciones que continúan con los años.

DB: ¿Cómo fue el proceso de su primer álbum?

A. C.: La primera canción la hice medio de chiste, que fue “De Tra”. Se vino una melodía, y le dije a Gabriel, mi esposo, que me dijo: «¡Esa va a ser!», y terminó siendo el primer sencillo. Después salió «Kamasutra», que fue un poco más racy («picante»). Nos tomó como tres meses trabajar en ese disco, y todas las canciones las escribí en inglés. Y cuando se las presenté a Universal, dijeron: “Vamos a sacarlo tanto en inglés como en español”.

DB: Quisiera preguntarle por sus colaboraciones con artistas latinoamericanos. ¿Cree que este tipo de encuentros permiten una mayor integración en la región?

A. C.: Absolutamente, sobre todo ahora que hay muchísimos más artistas que están haciendo estas colaboraciones. Creo que estamos en el momento más alto de la música para hacer ese puente entre los diferentes ritmos y canciones. Por ejemplo, Camilo, oh, my God! No puedo decir más de Camilo y Evaluna. Son más que increíbles, y lo que él hizo con la canción norteña fue asombroso. Para mí este es el momento más bonito de la música: cuando ya no te ponen trabas. Porque antes si hacías pop, no podías hacer aquello; si eras del otro, no podías combinar con esto.

DB: Anteriormente dijo que toda la vida había decidido seguir su carrera musical. ¿Quiénes fueron esos ídolos que la inspiraron?

A. C.: Hay varios, dependiendo si era música americana o latina. Vico C, Calle 13, Daddy Yankee y Boyz II, entre otros. Esa es la música. Me encanta combinar los ritmos y demostrar lo variado que somos los latinos.

DB: ¿Cuáles son sus próximas metas?

A. C.: Ser feliz.

DB: ¿Y sus próximos proyectos?

A. C.: Ahora mismo estamos trabajando en un disco en el que se está mezclando lo tejano con lo colombiano. Así que va a ser un disco superincreíble, porque estamos combinando ritmos de reggaetón; mi esposo, que es mexicano, trajo su lado tejano. Entonces, unimos esos dos sonidos y estamos haciendo una fusión bien bonita.

DB: ¿Piensa hacer algún proyecto en Colombia?

A. C.: Me encantaría, si hubiera la oportunidad. ¡A ver si saben de alguien que me llame! [risas].

DB: Finalmente: ¿piensa venir pronto?

A. C.: Me encantaría poder ir a Colombia. Yo quería ir este año, pero desafortunadamente, por lo de la película, iba a estar haciendo mucha promoción de este lado. Me gustaría ir y llevar a mis hijos, porque ya fuimos a México. Estuvimos viviendo allá por un año, ya que quisimos que ellos supieran de sus raíces mexicanas. Me gustaría que ellos conocieran Colombia como yo la conozco, como yo la recuerdo, yendo a la tienda de la esquinita, comiendo pan de bono. Quisiera ir el próximo año.

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